Palacio Nacional PRÓXIMAMENTE

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El Palacio Nacional es la sede del Poder Ejecutivo Federal en México. Se encuentra construido en un terreno de 40,000 m2, ubicado en la Plaza de la Constitución, en el centro histórico de la Ciudad de México, en la Delegación Cuauhtémoc, Distrito Federal. Según el sitio oficial de la Presidencia de la República Mexicana "Desde tiempos inmemoriales fue el espacio donde los gobernantes ejercieron su autoridad, el centro de gravedad de la política, el sitio donde el poder se materializaba. Su transformación con el paso de los siglos fue también fiel reflejo de las transformaciones de la sociedad mexicana. La historia del actual Palacio Nacional es centenaria y, sin embargo, las modificaciones arquitectónicas jamás violentaron su naturaleza: siempre fue origen y destino del poder".

Los inicios de la construcción del Palacio Nacional, es tan vieja como la misma Ciudad de México, en un principio se piensa construir un edificio que sería el Palacio Nacional, simultáneamente en Perú se piensa en construir un edificio para la cárcel Peruana, un barco recoge los planos Peruanos y los de México, para llevarlos a su aprobación a España. Ambos planos fueron aceptados y regresados a América para realizar dichas construcciones, sólo que por equivocación se quedaron en México los planos de la cárcel de Perú y en Perú se entregaron los del Palacio Nacional de México, esto da como consecuencia que en ese entonces, la cárcel Peruana fuera un verdadero palacio y el Palacio Nacional mexicano tuviera el aspecto de una verdadera cárcel. A principios del siglo XVI, el emperador Moctezuma ordenó la edificación de su Palacio en el terreno que tiempo después ocuparía el Palacio Virreinal. La construcción era tan fastuosa que propios y extraños no pudieron más que rendirle tributo y admiración. Tal grandeza no pasó inadvertida para Hernán Cortés, quien se apropió de ella, junto con el Palacio de Axayacatl (padre de Moctezuma) en donde estuvo hospedado de 1519 a 1520. Sin embargo, durante la conquista de México, ambos palacios fueron devastados. Entre 1521 y 1524, por órdenes de Cortés, se reconstruye la ciudad de México, bajo una nueva traza de corte europeo. Entre las nuevas construcciones destaca una Casa que mandó construir en donde estaba el Palacio de Axayacatl (en donde hoy en día se ubica el Nacional Monte de Piedad), desde el cual estableció su gobierno y más tarde lo haría la Real Audiencia y el primer virrey Antonio de Mendoza. Por lo anterior, para su uso personal, mandó en 1524 hacer una nueva construcción en los terrenos del palacio de Moctezuma, la cual se conocería como las Casas Nuevas. Las propiedades de Cortés fueron ratificadas por cédula real en 1529. En los años inmediatos a la conquista, la Plaza Mayor de la Ciudad de México mostraba en su lado oriental la nueva gran propiedad de Hernán Cortés; hacia el sur, las construcciones que albergaban las casas del Cabildo, la cárcel del ayuntamiento y la carnicería; hacia el poniente se levantaban las Casas Viejas de Cortés, rentadas para albergar a la Real Audiencia y al virrey. En el lado norte se encontraba un modesto nuevo templo religioso y las ruinas del Templo Mayor mexica que con el tiempo dejarían su lugar a la grandiosa catedral. El gobierno del virreinato necesitaba una sede propia para albergar el gobierno de la Nueva España. Con el fin de dejar de pagarle renta a Cortés y a sus herederos, y tras 41 años de litigios sobre rentas y prerrogativas de los Cortés. Finalmente, el 19 de enero de 1562, el segundo virrey, don Luis de Velasco padre, y Martín Cortés, hijo del conquistador, acuerdan la venta de las Casas Nuevas en 264 mil reales (equivalentes a 33 mil pesos), así como la devolución a la familia de las Casas Viejas. Ocho meses después, la otrora casa de Cortés se convirtió en la nueva sede del poder virreinal. Los terrenos de las Casas Nuevas colindaban al norte con la actual calle de Moneda, al oriente con la de Corre Mayor, al poniente con la Plaza Mayor y al sur con Venustiano Carranza. Eran cortados transversalmente por la acequia Real, que con el tiempo se convertiría en la calle de Corregidora. Los terrenos al sur de la acequia Real quedarían desocupados por mucho tiempo, hasta que se albergó allí una de las sedes de la Real Universidad y el mercado del Volador, el cual dio paso para el actual Palacio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Las Casas Nuevas de Cortés limitaban al norte con el edificio que cierra el Patio Principal, al oriente con las huertas internas de la propiedad, al sur con la acequia Real y al poniente con la Plaza Mayor. El edificio fue adaptado en 1563, siendo el segundo virrey Luis de Velasco el primero en residir en él, junto con la Real Audiencia y la cárcel de la Corte Real (la cual fue quemada en 1659). Ampliando su construcción hacía su lado norte y oriente. Con el paso de los años se construyeron nuevas habitaciones en el costado oriente, hecho que no alteró el extenso jardín y las huertas que se hallaban. Hacia finales del siglo XVII, el Palacio de los Virreyes tenía ya el aspecto de una fortaleza, con dos torres en las esquinas resguardadas por artillería, con pocas ventanas y "con troneras para fusilería, dispuesto todo para la defensa". Las medidas de seguridad fueron insuficientes para defender el Palacio el 8 de junio de 1692, cuando una terrible hambruna propició el motín de 8 mil indios que se reunieron en la Plaza Mayor para exigir alimento. Al no ser escuchada la turba amotinada decidió prenderle fuego a la residencia del virrey. Las llamas devoraron cada uno de los salones, habitaciones y oficinas del Palacio. Al amanecer del día siguiente el paisaje era desolador, de la sólida construcción muchas áreas quedaron hechas cenizas. La principal área devastada fue la que actualmente rodea el Patio de Honor. Las Casas Nuevas fueron reconstruidas y reformadas, dejando su aspecto medieval, para tomar un aspecto moderno para la época, con una arquitectura de estilo Barroco. Es en esta época cuando por su esplendor deja de llamársele Casas Nuevas y se le conoce como Palacio Virreinal. Sin embargo, el Palacio se enfrentó a la continua falta de presupuesto para los trabajos de las obras, ya que todo el dinero recaudado por los impuestos reales eran mandados a España. Razón por la cual se mantuvo prácticamente en obras continuas durante el siglo XVIII, época en que también se construía enfrente la catedral.